sábado, 23 de marzo de 2013

Faustoraiso.

Es lo últimamente discordante, conflictivo. Es, es. No puede dejar de ser. Es una torrente, un río, una olas asesinas. Una nube, dos nubes, mil nubes que no solo esconden, sino que oscurecen el único camino. Son las sombras. Son los pájaros. Son. Son, son los fantasmas. Es, es, y no dejar de ser, la magnífica fiesta ensordecedora. Suprema. Es, es, y no deja de ser, la vida misma de las lenguas del fuego. Es el principio absoluto del Yo interminable. Es el fuego. Es, y no deja de ser Dios y Diablo.Es la convivencia. Es la reconciliación. Es la superación de la locura. Es, y no deja de ser una simple palabra nominada Fausto. La pura luz, la absoluta luz, la dogmática luz es un engaño, una ilusión de ilusiones, una antinaturaleza. Es, y no deja de ser también oscuridad, muerte, seducción, alucinación y burla. Es, y no deja de ser, Satán. ¡Gloria a aquellos! ¡Gloria a Dios! ¡Gloria al Diablo! !Gloria al mundo invertido, al cielo como infierno e infierno como ciudad celestial! Es todo en la síntesis de su unidad en permanente construcción. Es, y sigue siendo... ¡el amor! ¡La vida!

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